El Plan de Gestión de Residuos responde a uno de los ejes principales de nuestra política de responsabilidad social: el ambiente. Se trata de una iniciativa que busca promover el cuidado del entorno a partir de acciones concretas, como lo es la separación de residuos. En este se contemplan los procesos de generación, manipulación, almacenamiento, transporte y destino o tratamiento final de los residuos que la empresa genera, disminuyendo los impactos ambientales negativos.
Los distintos espacios de la compañía cuentan con cestos diferenciados para promover la correcta disposición de los desechos que se generan día a día.
Así, encontramos cestos identificados para disponer residuos recuperables: papel, cartón, plástico, metal, tela, nylon, telgopor y cestos para residuos biodegradables y no recuperables, en los que se desechan restos de comida, servilletas de papel, yerba mate, sacos de té y café, entre otros.
Desde Limansky S.A. adherimos al programa de recolección de papel y cartón ofrecido por las Cooperativas de Recicladores Urbanos.
Además, contamos con contenedores en los que se trasladan los residuos generados en producción al Complejo Ambiental.
El PGR funciona desde una perspectiva de triple impacto, ya que no solo es beneficioso para el ambiente sino que también repercute en las cuestiones económicas y sociales.